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"The Funnel"
Photographs by Jorge Sáenz |
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Camilo Soares, a leader in the Paraguayan youth movement and an Ashoka Fellow, launched Casa de la Juventud in 1994 to create a space for youth to gather and exchange ideas, art, and information freely; facilitate training of youth in leadership skills; and communicate the work of Paraguay's youth groups to the world. Today, Casa de la Juventud, is recognized nationally as a resource center for self-organized activities and initiatives of Paraguayuan youth. |
From El Embudo: (en español) The vengeful society
Prison, as it exists now, is nothing more than a punishment and arbitrary imposition that does not seek to facilitate learning in any way. It has as its only objective that the prisoners suffer, feel bad, and experience humiliation. It constitutes nothing more than a reprisal.
To imprison someone in the Panchito Lopez Prison (before it was called Ambush, and later, who knows what other sinister name...) is, definitively, an act of vengeance that society commits against those that cannot respond to this punishment.
They, the precocious prisoners, do nothing more than satisfy one social group's need for vengeance; that must exorcise its profoundest demons in order to sleep more peacefully each night. Because society is afraid. And very rancorous. But very rarely is this vengeful anxiety directed towards the cause of its ills. Most of the time, these sadistic exercises of destruction are carried out on the weakest people of all, the ones that cannot respond to these acts of vengeance, the throw-aways that matter to no one (or to very few).
Y.K. Brown was right: Prison for minors is no hotel, and the boys aren't there to have themselves a vacation, but rather to satisfy the cruelty of society.
This is the only way to understand the images of this "Funnel."
© Casa de la Juventud
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En los principios de abril, Camilo Soares ofreció este comentario sobre la situación corriente en Paraguay: "Con relación a la pregunta de cómo había afectado la victoria de Raúl Cubas al trabajo, creo que eso quedó claro la semana pasada; el aumento de la represión, el aumento escandaloso de la corrupción, etc. Los acontecimientos de la semana pasada demostraron, que a pesar de la prepotencia del grupo comandado por Oviedo, la ciudadanía democrática pudo más, lastimosamente se perdieron vidas humanas, pero se demostró que la gente y no quiere vivir en dictaduras militares. Nuestro trabajo se vió afectado, pues la intolerancia fue muy grande, pero ahora como estamos en plenos cambios de gobierno aparentemente pareciera ser que la situación mejoraría, por lo menos en lo referente a las libertades públicas." |
La vengativa sociedad
La cárcel, tal como existe actualmente, no es nada más que en castigo, una
imposición arbitraria que no busca facilitar el aprendizaje de ninguna norma.
Tiene como único objetivo que el preso sufra, que se sienta mal, que experimente la
humillación. Constituye nada más que una represalia.
Encerrar en la cárcel de Panchito López: (antes fue Emboscada y después
será quién sabe qué otro siniestro tugurio . . . ) es, en definitiva, un
acto de venganza que la sociedad se toma en contra de aquellos que no pueden responder al castigo.
Ellos, los presos precoces, no hacen más que satisfacer las ansias de venganza de un grupo
social que debe exorcizar a sus demonios más tranquilo cada noche. Porque la sociedad es
miedosa. Y muy rencorosa. Pero pocas, muy pocas veces, dirige su afán vengativo hacia los
causantes de sus males. La mayoría del tiempo realiza ejercicios sádicos de
destrucción en la persona de los más débiles de todos, de esos que no pueden
responder a los actos de venganza; de los desechables que no le importan a nadie (o a muy pocos).
Y.K. Brown tiene razón: La cárcel de menores no es un hotel ni los muchachos están
allí para tomarse unas vacaciones, sino para satisfacer la crueldad social.
Ese es el único modo de entender las imágenes de este "Embudo."
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