En 1998, Chiappe ayudó a organizar una reunión de representantes de Argentina, Chile, Australia y Nueva Zelanda. Se reunieron en Chile para planificar una campaña por el Santuario del Bosque de Gondwana. Esto estuvo seguido por otra reunión de planeamiento en Nueva Zelanda en noviembre de 2000, y otra reunión la Patagonia en abril del año pasado, a la que asistieron 22 organizaciones de Chile, Nueva Zelanda, Argentina, Australia, Gran Bretaña y los EEUU.
Una de las principales metas de la campaña es proteger lo que queda de los bosques nativos en la isla de Tierra del Fuego, tanto en Argentina como en Chile. Estos son los bosques mas al sur de la tierra. Una porción de estos bosques es reconocida como la selva magallánica.
Estos bosques sub-árticos están amenazados por el proyecto Río Condor de 200 millones de dólares de la empresa norteamericana Savia International Ltd. (una afiliada de Trillium Corporation) para talar 1400 millas cuadradas de un bosque de 10.000 años de edad, del cual aproximadamente la mitad es madera virgen.
Estos árboles son 85% lenga, (arriba, nothofabus pumilio) y 15% de coigue (nothofagus betuliodes). Las lengas pueden alcanzar hasta 120 pies de altura y tres pies de diámetro en los mejores lugares. Sobreviven de 350 a 500 años, y alcanzan la vida adulta y fertilidad después de 129 años. Cualquier cosecha antes de ese tiempo no es sostenible porque los primeros árboles nuevos deben llegar al estadio adulto para que los viejos se puedan cortar. Los árboles de lenga tienen un color de cereza y es muy resistente, se considera de calidad suficiente para interiores y exteriores. Savia quiere exportar lenga como leños y vendarla en EEUU como madera especial que pueda sustituir al escaso y en peligro cerezo negro.
Los bosques de Tierra del Fuego pueden soportar vientos de hasta 90 millas por hora porque los troncos y las copas crecen unos junto a otros mezclándose en algunos casos. Se mantienen en un suelo de solo 4 pulgadas de espesor con mas de la mitad de sus nutrientes alojados en los árboles parados y caídos mas que en suelo.
"Estos ecosistemas forestales son extremadamente frágiles", dice Adriana Hoffmann, una medioambientalista de Chile. "Hay sistemas muy nuevos. La era de hielo termino hace 7 u 8 mil años en esta región, y solo si uno examina realmente esos bosques es posible ver cuan frágiles son y cuan delgado el suelo realmente es. Es como la primera población; los primeros asentamientos de especies de árboles después de que los glaciares se derritieron. El suelo tiene pocos centímetros de espesor, lo cual indica que es un sistema muy nuevo; uno para el cual no hay un patrón histórico de reciclaje".
En Australia, en la isla de Tasmania se encuentra una vasta extensión de los bosques godwanicos y la selva templada intacta mas grande de Australia, conocida como Tarkine. Desgraciadamente, esta increíble y diversa área esta amenazada por una tala masiva, y operaciones mineras. Australia tiene una de las tasas mas altas de deforestación de la tierra, casi toda para la exportación de leños. Mas de 5 millones de toneladas se exportan anualmente de Tasmania—el 60% del total de Australia.
Hay también importantes remanentes del bosque godwanico en Victoria, New South Wales y Queensland. Estos bosques están siendo destruidos por corporaciones como John Hanckok y Nippon Paper en lugares como Otway, Strezlecki Ranges y East Gippsland en Victoria.
Mas del 80% de los bosques que cubren Nueva Zelanda han sido removidos, y muchos de estos antiguos bosques han sido ya convertidos en granjas de mono cultivo de árboles. Afortunadamente la tala de bosques nativos ha llegado a su fin en Nueva Zelanda gracias a muchos años dedicados a la defensa de los bosques. Los bosques gondwanicos siguen creciendo extensivamente en la isla del sur de Nueva Zelanda, y en menor medida en la isla del norte, y los bosques nativos que quedan pronto tendrán una protección completa.