Main principle addressed: Crear una comunidad de constructores de la paz
5) Description of initiative: La propuesta constituye una acción educativa y terapéutica, en donde el Programa Alternativas a la Violencia (PAV) proporciona pautas creativas de exploración en el manejo de relaciones más solidarias y de resolución de conflictos, demanda prioritaria de las mujeres.
Se ofrece la oportunidad de aprender de su propia experiencia y de los demás a través de ejercicios y dinámicas, diálogos que hacen posible una dinámica individual y grupal que conlleva al encuentro de un poder capaz de transformar el espíritu de violencia y destrucción en cooperación, justicia y paz, pues se comprende que el elevado nivel de violencia de las personas es, en parte, una respuesta a la violencia empotrada en la sociedad, instituciones y hasta en los propios valores.
El llamado Centro de Rehabilitación Social Femenino de Quito (Ecuador), en donde se implementa el programa, al igual que el resto de centros carcelarios ecuatorianos, no cumplen con el rol de rehabilitación que les fue asignado, las personas privadas de la libertad están confinadas a una multiplicidad de violaciones a sus derechos humanos. Problemas de hacinamiento, insalubridad, deterioro de las relaciones humanas, drogadicción, mala alimentación, mala administración de la justicia, provoca malestar que se desencadena en violencia entre los diferentes actores mujeres prisioneras, personal de custodia, personal administrativo, etc. La cárcel de mujeres, que alberga alrededor de 290 mujeres, es un espacio sin tiempo cerrado a la historia. La vida cotidiana se ve inundada por un control fiscal que difumina las barreras entre lo público y lo privado. No se permite el desarrollo de las identidades personales y se condena a habitar el espacio del miedo y la desconfianza.
Convencidos/as de que la gente no debe ni tiene que vivir atrapada de la violencia, nace la necesidad y responsabilidad social de buscar alternativa para una vida digna, pues aseguramos que la existencia de la prisión es la institucionalización del ab
6) Description of innovation: Los grados de discriminación que sufren las mujeres, social y culturalmente, son evidentes en cada comunidad y éstas se reproducen al interior de un centro penitenciario, limitando las pocas oportunidades de crecimiento personal que tienen como mujeres. A esta grave discriminación sufrida por las mujeres, se suma una con mayor grado de intensidad, ya que una mujer considerada delincuente tiene una doble discriminación y aislamiento: es aislada de la familia, a más del aislamiento de la sociedad en general. Las mujeres detenidas pierden los lazos familiares, sus esposos las abandonan y buscan romper el contacto con sus hijos, siendo los hijos los más fuertes motivos por los una mujer desea rehabilitarse.
El PAV busca dar respuesta a la crítica situación del encierro y de violencia que viven cotidianamente las mujeres privadas de la libertad, apelando a la afectividad en un lugar carente de ella, a la solidaridad en un lugar de conflicto, a la esperanza en un lugar de condena y, fundamentalmente, a la autoestima y el fortalecimiento de su identidad como mujeres.
7) Delivery model: La implementación del Programa Alternativas a la Violencia, en el que participan mujeres interesadas voluntariamente en mejorar sus condiciones de vida y relación intracarcelaria.
Los talleres del PAV, se estructuran de la siguiente forma:
a) Taller básico que ofrece a los participantes una inmersión en temas como: afirmación personal, desarrollo personal, construcción de comunidad, comunicación, cooperación y resolución creativa de los problemas y conflictos. Se apela a ejercicios y reflexiones sobre la experiencia personal y colectiva en el grupo. Se realizarán tres talleres básicos con 35 participantes en cada uno. b) Taller avanzado. En este taller participan personas que han completado un taller básico, los participantes se involucran en una exploración más profunda con un tema de su propia elección, alrededor del cual se explora, reflexiona y conduce salidas a los conflictos. A este taller asisten personas que han mostrado un interés en continuar con el programa
c) Taller de preparación a Facilitadores/as, a este taller ingresan personas que han completado el taller segundo nivel o avanzado. Este taller es eminentemente práctico, se comparte la experiencia de facilitación de un taller básico, su estructura y funcionamiento. Adicionalmente se profundiza su entendimiento de la filosofía de la no violencia, practicar habilidades para la facilitación, trabajo en equipo y manejo de grupo.
d) Talleres básicos de entrenamiento de los nuevos capacitadores, se recomienda que luego del taller de facilitadores/as y si va a seguir facilitando, complete un proceso mínimo con la facilitación de al menos dos talleres básicos en compañía de facilitadoraes experimentados.
Cada taller tiene una duración promedio de 20 horas, distribuidas en tres días, se plantea un espacio de convivencia en comunidad; en el proceso de preparación de los talleres se establece la logística necesaria para que los participantes puedan asistir al taller sin sus preocupaciones habituales.
8) Key operational partnerships: Se trabaja en conjunto con el Comité de Internas de la Cárcel de Mujeres y el equipo de facilitadores y facilitadoras del PAV
9) Financial model: Al cumplirse el ciclo de formación de los nuevos capacitadores del PAV, éste programa puede ser reproducido de manera independiente a las organizaciones que lo auspician en su formación inicial. Este constituye el secreto de su crecimiento y es así como se ha expandido en otros sectores sociales a muy bajos costos. Cabe indicar que la metodología con la que se lleva a cabo la propuesta convoca a la participación de los facilitadores que han terminado el proceso y tienen la necesidad de practicar y empoderarse en el rol de facilitadores/as. A los facilitadores nuevos se suma un/a facilitador/a de experiencia en el PAV para guiar el proceso.
Contamos en la ciudad de Quito con un grupo de 14 facilitadoras/es con las que se tienen un acuerdo, desde la filosofía del PAV, para contribuir en procesos que se puedan generar en diferentes ámbitos.
• Costs as percentage of income: sv
• Financing: El PAV es implementado de manera voluntaria, tanto las participantes como las personas que facilitan los talleres lo hacen por un pleno convencimiento de que es factible reducir los niveles de violencia en base a este programa. Los costos del programa se reducen a materiales para el taller, costos de alimentación independiente al interior de la cárecel, para facilitar el espacio de convivencia.
10) Effectiveness
• Project outcomes: Contamos con 14 facilitadores en Quito y un número
indeterminado en otras ciudades y provicnias. Para tener un
facilitador se emprende un proceso que involucra al menos a
75 personas. Esto implica en 9 años de trabajo, el PAv en
Ecuador ha llegado al menos a 1.500 personas en situaci{on
de conflicto.
• Number of clients in past year: Se han beneficiado 75 mujeres líderes de bancos comunales de
tres provincias de la sierra central ecuatoriana
11) Scaling up strategy
• Stage of the initiative: Madura stage.
• Expansion plan: EL PAV se reproduce independientemente. En el caso de la cárcel de mujeres, el PAV es un programa rotativo, ya que la población carcelaria es fluctuante y esto obliga a mantener el proceso activo a fin de contar permanentemente con facilitadoras. Además, el PAV es complemento del programa de atención legal que iNREDH mantiene al interior de este centro penitenciario
12) Origin of the initiative: El Proyecto Alternativas a la Violencia PAV tuvo sus
inicios en 1975, en una cárcel de Nueva York, como
iniciativa un grupo de cuáqueros, quienes dieron respuesta a
una invitación que hiciera un grupo de prisioneros
interesados a ayudar a jóvenes delincuentes a cambiar sus
caminos. Al implementar un programa inicial, los cuáqueros
llegan a la conclusión que, como mentores, debían aprender a
manejar su propia violencia.
Los/as cuáqueros/as son un grupo religioso con una larga
tradición de opción por la paz que, por centurias, han
trabajado entre otras cosas, para aliviar el dolor de los
prisioneros y corregir las injusticias del sistema penal.
Por su opción de paz, muchos/as han sufrido retaliación y
castigo al negarse a participar o apoyar las guerras. Al
mismo tiempo, muchas/os se han sentido guiadas a servir
causas que fueron de relevancia en sus respectivas épocas,
como por ejemplo la lucha por la abolición de la esclavitud
en los EEUU y los derechos de las mujeres en el siglo XIX,
la lucha por los derechos civiles de los negros en los EEUU,
la resistencia a la guerra de Vietnam, etc.
Inicialmente, el ambiente de los talleres lo constituyeron
las prisiones. Sin embargo, al verse sus efectos dentro de
ellas, el programa fue transplantado a otros medios, como
escuelas y otros sitios en la comunidad. En estos más de
treinta años de existencia, el trabajo del PAV se ha
extendido a muchos estados dentro de EEUU y a muchas
naciones del mundo, incluyendo Cuba, Sud África, Ruanda y
Burundi, El Salvador, Colombia, Rusia, países y regiones de
la antigua Yugoslavia, etc.
El PAV en el Ecuador
El primer taller Básico de PAV en el Ecuador tuvo lugar en
el verano de 1997. Su auspiciador fue Eugenio Braun, con el
apoyo de la comunidad Luterana de Quito, que había venido
manteniendo un trabajo en las prisiones. Eugenio había
pasado por la experiencia de dos talleres Básicos en los
Estados Unidos e invitó a una facilitadora de ese país para
que dictara el taller en Quito. Un año después, en 1998, se
realizó otro taller en esa ciudad, con la participación de
varios grupos, incluida La Fundación Regional de Asesoría en
Derechos Humanos-INREDH. Poco a poco, se fueron programando
más talleres con maestros/as, dirigentes barriales,
periodistas, profesionales de salud mental y servicios
legales, trabajadoras/es de derechos humanos, estudiantes,
activistas por la paz- una gama de personas completaron un
número de talleres de primero y segundo nivel y luego un
grupo de facilitadores se graduó en Quito.
El Inredh, con su interés en el trabajo carcelario, ejerció
un papel importante en este proceso. Bajo su liderazgo, el
PAV fue introducido en la Cárcel de Mujeres de El Inca
(Quito), en el año 2000, logrando tener las primeras
facilitadoras al interior de este centro penitenciario.
A partir del 2001 se logró un nuevo grupo de
facilitadoras/es del PAV, que irradiarían el programa hacia
otros sectores y ciudades del país. Así, en la sureña ciudad
de Loja, comenzó un nuevo capítulo del PAV donde se
multiplicaron los talleres en diferentes cantones con
promotores/as voluntarias de salud del Seguro Social
Campesino, en las cárceles de mujeres y de hombres y con
un grupo de trabajadoras sexuales.
Paralelamente INREDH introduce el PAV en las cárceles de dos
ciudades de provincias, Ambato y Esmeraldas, en donde se
pudo cristalizar el proceso completo con estudiantes de la
Universidad Católica de Esmeraldas, de la Escuela de
Pedagogía Terapéutica y maestros de colegios.
INREDH, incursiona como otro ámbito de intervención, en la
problemática de la población colombiana en situación de
refugio en la frontera norte y Quito; población con la que
también se implementa la realización de talleres PAV, para
favorecer los procesos de integración con la población
ecuatoriana.
En el año 2006, el PAV da un nuevo salto, pues INREDH, en
coordinación con Catolic Relieve Service (CRS) implementa el
Proyecto de Alternativas a la Violencia con el objetivo de
mejoramiento de las relaciones entre las socias de los
bancos comunales de las provincias de Cotopaxi y Tungurahua.
Contact Information:
Luis Ángel Saavedra
Comunicador Social
Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos INREDH
(ONG)
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Ecuador
Tel: 593 2 2526365
Fax: 593 2 2526365
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