Las Costureras de la Favela: arrasan en la industria de la moda
Por Shannon Walbran
La cooperativa de costura de Coopa - Roca se posa en lo alto de Rocinha, la favella o villa miseria más grande de Sudamérica, un revoltijo cubista de techos de chapa, espinales de antenas y paredes de ladrillos desnudos. La gente navega por los estrechos pasillos de este laberinto de cemento.
Fotos de © Janet Jarman (dejado) y Shannon Walbran (derecho)
Romana Faria Rodríguez, miembro de Coopa-Roca desde hace cuatro años, trabaja en la favela Rocinha. Ella ha dado clases de corte y confección durante 5 meses a niñas adolescentes para que se unan a la cooperativa.
Dentro de la cooperativa, en una cálida tarde, las costureras empujan la tela debajo de las agujas de las máquinas de coser y su ruido soporífero, el cual se mezcla suavemente con la música samba de la radio hasta que los fuegos artificiales estallan afuera. El estallido anuncia a los vecinos que un nuevo cargamento de drogas ha llegado.
Las costureras ni siquiera levantan la vista, tienen un pedido que terminar para su cliente más grande, un diseñador de moda internacional. Si todo marcha bien modelos top se pavoneará con estas prendas lujosas en una pasarela de Londres.
Para estar seguros, el ganar dinero con el tráfico de drogas, seduce a algunos de los 180.000 residentes de Rocinha, pero esta villa miseria justo al sur de Río de Janeiro se esta transformando en un barrio oficial con alternativas comerciales legales. Una empresa improbable pero exitosa ha emergido gracias a "Tete" Romeiro Leal, quien fundó Copa-Roca hace 20 años. (derecho: la modelo Jodie Kidd muestra en la pasarela un top y unos jeans confeccionados por Coopa-Roca. La modelo viajó de Brasil a Londres para presentarse en el London Fashion Week, primavera-verano de 2002.)
Desde entonces Tete ha construido un puente económico y social entre dos mundos tan dispares como la favela y la moda. La idea innovadora de Tete de " valor creativo ahora" juegan percepciones comunes: ella toma el diseño y el trabajo que son percibidos como pobres (pero que realidad son culturalmente ricos, Ej.: mujeres inmigrantes) y los yuxtapone con materiales percibidos como lujosos (pero que en realidad son gratis, por Ej.: telas que son donadas, recicladas o provistas por el cliente.
Los miembros de Copa-Roca son mujeres de entre 18 by 65 años. La gran mayoría eran amas de casa sin ningún ingreso antes de que se unieran a la cooperativa. Ahora pueden ganar desde 200 a 600 Reales por mes (USD 87-USD 263) dependiendo de cuantas piezas acuerden coser o tejer al crochet.
Los miembros de la cooperativa han migrado a Rocinha desde la región del noroeste de Brasil azotada por la sequía, cambiando de peligro, de la hambruna local por el riesgo que representa la violencia urbana. Aquí, las costureras susurran: "mi hijo es amigable con ellos, así que espero que él esté bien" "no señales afuera de ventana, te pueden ver."
Foto de Shannon Walbran
María Teresa "Tete" Romeiro Leal se sienta al lado de una lámpara de tela que demuestra el concepto de la marca Coopa-Roca, "estilo más simplicidad"
Aunque estas mujeres usan la prudencia cuando navegan por los pasillos de Rocinha, caminan con sus cabezas en alto. Sus talentos para la costura fina y artesanías, les han dado un cambio para sus bolsillos, y una nueva actividad.
Convirtiendo retazos en tesoros
La teoría de la cadena de valor, describe cómo los productos se sobreponen a los obstáculos, para sumar valor a las cosas que el mercado percibía previamente como sin valor. Hoy irónicamente, la cooperativa ha tenido éxito en agregar tanto valor a sus productos que a menudo son demasiado caros para que los compren los miembros.
Según Tete los miembros de la cooperativa son mujeres que llegaron a Rocinha desde el noroeste de Brasil con habilidades para coser pero sin una visión de comercialización y marketing. Ella ha sido una educadora de arte y cientista social y estaba coordinando programas para niños cuando recibió una donación azarosa de retazos de tela.
Las madres de los estudiantes dijeron: "no les den los retazos a los niños, déjenos usarlos a nosotras" y lo cosieron en mantas y almohadas.
Foto de Shannon Walbran
Adolfo Moreas, asistente de "Tete", sostiene la cabeza de un dragón confeccionada por Judite Perreira Sobrino para la Exhibición Internacional Retalhar 2002. Las costureras de Coopa-Roca hacen realidad los sueños de los diseñadores
Tete quedó impresionada con las combinaciones de colores brillantes y estilo espontáneo, pero notó que los productos tardaban en ser cosidos y traían poco ingreso. Y estas mujeres no tenían un minuto que perder, ellas realmente necesitaban (y todavía necesitan) crear valor ahora.
Ninguna de las mujeres tiene una cuenta bancaria, ahorros en la casa o seguro médico. Cuando llegaron a Rocinha conocían sólo una tía o primo que había venido previamente a la ciudad.
Guiada por la filosofía del renombrado pedagogo brasilero Paulo Freire, Tete les pregunto en 1981 a las mujeres si querían formar una cooperativa. Ella creía que trabajando juntas, compartiendo ideas, telas, y máquinas de coser, las mujeres podían crear objetos dignos de venderse.
La cultura del emprendimiento
Durante la década de 1980, antes de que la cooperativa diera el gran paso, ofrecía sus productos en galerías de arte, shoppings y kioscos. Debido a que estos puntos de venta eran limitados y a que el patchwork era considerado pintoresco, las ganancias fluctuaban y los precios debían ser mantenidos bajos. Sin embargo, pudieron vender toda su producción gracias a la alta calidad de sus productos.
Antes de formar Copa-Roca, la, mayoría de los miembros de la cooperativa eran financieramente dependientes de sus maridos, quienes trabajaban en la construcción o eran chóferes de taxi. La pobreza en Brasil está relacionada a una actitud racial: mujeres no blancas ganan sólo el 53% de los ingresos de las mujeres blancas de acuerdo a una investigación del Departamento de Estadística y Estudios Socio -Económicos Inter. Unión.
(dejado: de la Favela al mundo de la moda, unos
simples anillos de crochet, adornan el vestido
tridiemsional que lleva la modelo Noeme Pingouin. El
vestido fue disenado por Carlos Miele.) Más adelante, el prejuicio contra la gente que vive en las favelas significa que la educación y las oportunidades de empleo son pocas. Sin embargo, el espíritu emprendedor aquí permanece fuerte. Uno de cada ocho adultos brasileros tiene un negocio, comparado con uno de cada diez en USA y uno de cada cien Japón. El movimiento cooperativo está creciendo debido a su espíritu emprendedor y porque ofrece una estructura económica y social segura.
Incluso cuando crean valor inmediato, el compromiso interpersonal entre el grupo de mujeres y Tete creció gradualmente "poquito a poquito, la cooperativa comenzó a confiar en mí", dijo Tete.
Viendo lo invisible
Tete viene de una familia de clase media alta con una tradición de filantropía y trabajo social. La cooperativa le dio a Tete su aprobación total en 1988, siete años después de su fundación, cuando Tete ayudó a comprar las instalaciones con un pequeño préstamo del ahora difunto Banco Nacional Cooperativo de Créditos.
Desde que todas las decisiones de copa-Roca eran y continúan siendo colectivas, Tete y el grupo discutieron sobre cómo debían usarse las instalaciones. Tete recuerda; "Todos querían una cocina grande y linda como la que nadie tenía en su hogar", pero yo insistí en cada metro cuadrado debía ser destinado a la producción.
La sabiduría de esta decisión se hizo evidente cuando Tete usó el lugar de manufacturación como base para reunir dinero y pagar el préstamo antes. El presidente de la cooperativa le dijo: tu puedes ver lo invisible.
Lo que los miembros de Copa-Roca ven ahora claramente, con sus propias creaciones llevadas por modelos a Londres, Milán y Berlín sumadas a Río de Janeiro y San Pablo. Los miembros asisten a los shows de Brasil.
"Es una gran alegría. Es cuando sentimos que somos Copa-Roca", dice Marta Moreira de Mesquita, una costurera con tres hijos que ha siso parte de la cooperativa por diez años. (derecho: Marta Moreira de Mequeita cosio esta tela en
su casa, y entrega la el trabajo terminado a la
cooperativa. Cada miembro decide cuan grande va a ser
el trabajo que realiza.)
Cuando Marta migró a Rocinha, mantuvo una casa de una familia rica, pero eso apenas le alcanzaba. Hoy, el bolsón de costura que revolea hasta el taller de Copa-Roca, contiene 35 piezas que ha completado durante los últimos 8 días.
Los miembros cosen, tejen y hacen patchwork en sus propias casas, así no tienen que conseguir ayuda externa para cuidar a sus hijos. Ellos determinan su producción, sus tiempos y sus horas de trabajo.
Cada miembro tiene un contrato individual en Coopa-Roca, pero se reúnen en forma colectiva una vez por semana. El número de miembros de la cooperativa creció de 8 en 1982 a 16 en el 2000 y ha subido hoy a 70 miembros. Los participantes adjuntos estiran el número hasta 90 personas y Tete predice que el número crecerá a 120 el año que viene.
El proximo paso para Coopa-Roca es construir un nuevo lugar para la cooperativa. En los proximos cinco anos Teto piensa triplicar el trabajo que se realiza en los talleres, es por ello que necsitan mudarse a un nuevo edificio. Sin embargo, el actual taller seguira funcionando como centro de entrenamiento para los nuevos miembros.
De artesanías a alta costura
Tete notó que el secreto del éxito radica en sorprender al comprador. De esto ella deriva su fórmula de socio-marketing que "pobre más pobre equivale a pobre, pero pobre más rico equivale a nuevas posibilidades." La creación más original de Coopa-Roca, yuxtapone técnicas caseras con materiales inesperadamente lujosos: "patchworks" de seda, crochet en un vestido de noche.
La manera de evolucionar la cadena de valor de Coopa-Roca, no es convertir baratijas, sino emplear artesanías originales y los materiales más finos para crear objetos costosos. Los placeres sensoriales de lo inesperado se reflejan en la belleza deslumbrante de Río de Janeiro donde, montañas color carbón y cielos azules contrastan con arenas calientes y surf.
Foto de Shannon Walbran
La vista desde Coopa-Roca a través de Rocinha. Se puede observar el barrio de Sao Conrado y más allá el mar y las montañas.
Los materiales lujosos estaban fuera del presupuesto, hasta que las fábricas acordaron darle a Tete los remanentes y retazos de seda y algodón, pero se negaron a llevarlos a la favella por motivos de seguridad. Un socio alemán relacionado a "Asociación Europea De Comercio Justo" pagó una mini van para recoger el material donado, lo que resultó en una solución sin costos al problema de los insumos.
El giro de Coopa-Roca de la artesanía a la alta costura se dio gracias al fervor del público generado por el show internacional de moda en Río en 1994. previamente la capital de la moda en Brasil era San Pablo.
Tete aprovechó este giro y trabajó en su red de Río para identificar a los diseñadores de moda que ofrecerían lecciones pro bono a los miembros de Coopa-Roca con dos propuestas: enseñar lo básico de la producción de ropa, y elevar la conciencia de los miembros e3n cuanto a las tendencias. Un día después de la primera lección, las revistas Elle y Vogue hicieron un reportaje sobre la cooperativa. (derecho: La modelo Ana Claudia Michels muestra en la
pasarela un top con arreglos y una "pollera mini" de
telas intercaladas relizado por las costureras de
Coopa-Roca. El conjunto fue mostrado en el M.Officer's
coleccion verano 2002.)
Tete usó los shows y eventos de moda para promover las nuevas líneas de ropa de Coopa-Roca, en lugares poco tradicionales como el Museo Nacional de Bellas Artes de Brasil, y el Centro Cultural del Banco do Brasil, sumado a shows de moda en shoppings. Los miembros de la cooperativa viajan tan lejos como Berlín, mostrando sus productos en el Haus der Kulturen.
En cada show de Berlín lo más fino de Rocinha subía al escenario por cascadas de aplausos. Los medios nacionales e internacionales reconocieron la cualidad única y alta calidad del trabajo de las costureras, y creció el renombre e igualdad de Coopa- Roca.
El siguiente giro ocurrió en el año 2000, cuando Tete organizó una exhibición internacional llamada "Rethalar", una palabra portuguesa que significa patchwork y da una nueva forma a algo." Una vez más, mezclando alta y baja cultura, Tete invitó a los mejores diseñadores de Brasil a imaginar instalaciones de arte, muebles y ropa, confecciones que llegaron a la vida gracias al trabajo de los artesanos de Coopa-Roca.
Foto de Antonio Saggese
Detalle de un traje de baño hecho enteramente de botones. Esta pieza fue mostrada en Retalhar 2000.
El show incluía un traje de baño construido enteramente de botones japoneses, cosidos en diminutos círculos de seda y un puff otomano fueron parte del show y un éxito rotundo. Uno de los beneficios de Rethalar es que Coopa-Roca ha expandido su repertorio más allá de la ropa.
Estilo basado en la exclusión social
A través de Rethalar, Tete conoció a Carlos Miele, un diseñador que alteró el futuro de Coopa-Roca. Miele no es sólo el diseñador más importante de la costurera internacional M Officer, sino que es un hombre con una visión social profunda.
La colección de Miele se vende en comercios de elite en Inglaterra, Hong Kong, USA y Brasil, y están basadas en sus nociones de exclusión social. Él mezcla texturas originarias de Brasil con motivos afro americanos.
Miele encajó muy bien con Coopa-Roca. Miele encontró artesanos que pudieron transformar su visión en puntadas y prendas reales, al tiempo que llevaba adelante su visión social.
Las costureras de Coopa-Roca encontraron en Miele y M Officer apreciación para su calidad y técnicas, bocas de expendio internacionales para su trabajo y pedidos constantes. Las dos partes están negociando firmar un contrato en el cual Coopa-Roca haga bolsos y ropa para adultos exclusivamente para M Oficer. Ambas partes están hasta el momento satisfechas con el arreglo.
(derecho: una bikini tri-dimensional.) Esto funciona de la siguiente manera: Carlos Miele manda un boceto de una nueva blusa o pollera a los artesanos de Coopa- Roca, junto a una idea sobre la textura que le gustaría usar. Si es una blusa tejida al crochet por ejemplo (es una de las favoritas) los miembros de la cooperativa juegan con el hilo y la guja hasta que encuentran una potencial trama.
Luego, los miembros de la cooperativa mandan un prototipo junto a una estimación del tiempo que tomará confeccionar cada pieza. Cuando Miele lo aprueba, hace un pedido grande de blusas y los miembros de la cooperativa se dividen el trabajo.
Mezclando moda con muebles
El acuerdo de Coopa-Roca con M Officer le ha dado a la cooperativa una base financiera sólida desde donde expandir sus horizontes. El próximo gran proyecto es Rethalar 2002 y su sociedad innovadora con el músico brasilero Gilberto Gil.
Rethalar 2002 se llevará a cabo por dos meses en San Pablo comenzando a finales de junio en casi 1000 metros cuadrados de exhibición, 24 decoradores top mostrarán los pequeños genios que han entregado a Coopa-Roca.
Estas estrellas de la industria de la moda y muebles están seguras de atraer a una multitud, pero Tete también está cultivando una nueva cosecha de creativos con conciencia social. Rethalar 2002 incluye un concurso para estudiantes que se encuentran en el umbral de sus carreras profesionales.
Foto de Antonio Saggese
Muchas horas haciendo pequeñas bolitas de telas. La técnica usada transformó esta silla y su banco.
Doce estudiantes han mandado sus proyectos, de los cuales tres serán elegido por un jurado. Sus ideas serán llevadas a cabo en Coopa-Roca y estarán al lado del trabajo de diseñadores famosos.
Al mismo tiempo las costureras tomaron un pedido de un cliente inesperado: Gilberto Gil. El famoso cantante está por lanzar una caja con sus CDS, titulado "Palco" y le pidió a Coopa-Roca que crearan un patchwork para cubrir el paquete.
Dice Tete: "Es un desafío técnico porque los parches serán diminutos y cada paquete será único. "Estamos encantados de trabajar con Gil,
todos aman su música y tiene mucho que ver con la cultura brasilera y la cultura de Rocinha.
Cuando los representantes de Gil se reunieron con Coopa-Roca para explicarles el proyecto, la radio comenzó a tocar una canción de Gil en momento de poner los CDs en la mesa de costura, lo tomaron como una excelente señal. (dejado: Estas delicadas y coloridas lamparas hechas ha mano
por Coopa-Roca fueron un exito en la exhibicion de Ratalhar.)
Hasta ahora Coopa-Roca no tiene competencia mordiéndole los talones. Es decir que ninguna otra cooperativa de costureras ha logrado ese nivel de producción, calidad y escala. Cooperativas en otras ciudades brasileras y han invitado a los miembros de Coopa-Roca ha hablar de su éxito, pero nadie ha puesto el consejo en acción, al menos por el momento.
Tete ofrece tres consejos a la gente que quiere comenzar cooperativas en sus propias comunidades:
- Hacer un contacto intensivo para descubrir el potencial de mercado de sus productos.
- Estimular la toma de decisiones colectiva y continuar capacitando al grupo en gestión avanzada de cooperativa.
- Asegurarse de la más alta calidad en la estructura operativa y de producción.
Tete agrega que Coopa-Roca no se trata de descargar tela en las costureras pidiendo que terminen sus blusas en 15 días y darles dinero. "En nuestras reuniones semanales decidimos colectivamente qué sociedad conseguir, qué hacer con los desafío financieros y en que programas invertir nuestro tiempo y energías."
Una de las inversiones futuras de Coopa-Roca es un programa de nueva generación que alienta a adolescentes de Rocinha a unirse a la cooperativa. "Es muy gratificante pasar lo que sé y las chicas aprenden un montón", dice María Romana Faria Rodríguez, una miembro desde hace cuatro años quien enseñó costura básica durante el curso de cinco meses. "La mayoría nunca había encendido una máquina de coser." (derecho: Veronica Ferreira, 19, es parte de la nueva
generacion de Coopa-Roca. Aqui ella modela un top de
Coopa-Roca.)
Rocinha tiene la tasa más alta de embarazo adolescente en el estado de Río de Janeiro, pero ninguna de las estudiantes de la nueva generación quedó embarazada mientras que estudiaban en Coopa-Roca, ha notado Tete.
El modelo dela cadena de valor consiste en tomar un producto con un pequeño valor reconocido y darle un toque fresco, de modo que no sólo sobreviva sino que florezca en el mercado. Los dedos habilidosos de los miembros de Coopa-Roca han convertido retazos en una nueva forma de ingresos y en una nueva conciencia social tanto para los consumidores como para los modistos.
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