Red Solidaria:
Liberando Una Poderosa Fuerza
Por Kevin Carrel Footer
Sábado por la mañana y Juan Carr esta sumergido completamente en sus tareas. El fundador de la de Red Solidaria esta vestido con jeans y zapatillas. Hasta cuando esta sentado sus cortas piernas están en permanente movimiento como si fuera un niño.
Carr se encuentra al mismo tiempo hablando con Jaime de Perú sobre una posible colaboración entre la Red Solidaria y su organización en Perú, por otra lado discute junto a otras dos mujeres de la provincia de Córdoba sobre un nuevo proyecto y habla por teléfono con un conductor de radio, mientras de muestras de estar ignorando al fotógrafo que anda dando vueltas. Por otra parte, trata de que sus tres hijos dejen de pelear por un juguete, mientras comparte un maté. Es una situación que pronto desbaratará las calmas almas, sin embargo Carr lo llama "caos en orden". (derecho: Juan Carr, un hombre con muchas actividades.)
Para una persona de afuera es un poco difícil ver el orden.
Pero todo este caos esta al servicio de una sola y potente idea: contarle a la gente sobre aquellos que están necesitados, y explicarles como pueden ayudar. El único obstáculo que separa a la gente con ganas de ayudar es la falta de información dice Carr (39). Muéstrales una necesidad, la forma de hacer algo por eso, y te darán una mano.
Cuando las inundaciones dejaron fuera de sus hogares 400.000 personas en el campo argentino por muchos años, los teléfonos de la Red Solidaria lograron unir a las personas necesitadas con aquellos que estaban en viendo por TV los pedidos de ayuda. Para ellos lograron reunir a una serie de empresas de camiones, organizaciones católicas de caridad y miles de voluntarios en una campaña que recolecto y distribuyo comida y ropa a 200.000 personas solo en una semana. Lo hicieron con su arma secreta: el teléfono.
A pasar de lo dramático de esa situación, la organización de Juan Carr se centra básicamente en resolver problemas del día a día. Según Carr; "En América Latina hay una catástrofe todos los días. Hay muertos que nadie ve, personas marginales que nadie ayuda, victimas del sida sin ningún medicamento, personas ancianas abandonadas, niños que mueren de hambre, todas las organizaciones que quieren cambiar esta realidad necesariamente tienen que enfrentar este tipo de catástrofes".
Construyendo una red que no existe
Desde 1995, cuando Juan Carr y varios de sus amigos comenzaron la Red Solidaria, han respondido a 180,000 llamadas y 30,000 correos electrónicos. Gracias a ello, han podido ayudar a 16,500 pacientes con cáncer, 400 enfermos de SIDA, 90 escuelas rurales, 50 personas que esperan ser transplantadas, 140 comedores comunitarios y 335 familias que han perdido a sus hijos.
Sin embargo, el especto mas sorprendente de la Red Solidaria, es que no existe en términos tradicionales. Es una organización "virtual". No tiene una oficina central, empleados, presupuesto, ni jefes. Ni siquiera la organización esta registrada como tal. Su único capital es esta poderosa ideas, un numero de teléfono y un grupo de voluntarios, nada mas, ni nada menos.
Según la voluntaria Belén Quellet; la Red no pertenece a nadie, es de todos. La Red consiste básicamente de 35 voluntarios (la mayoría mujeres) que contestan el teléfono en turnos de tres horas desde las 9 de la mañana hasta las 10 de la noche. Estos voluntarios trabajan desde sus casas. El sistema permite que las llamadas sean transferidas a los teléfonos particulares de los voluntarios.
Las personas que piden ayuda son referidas a las 350 organizaciones comunitarias que están afiliadas a la Red. Se les pide a las personas que llaman que lo hagan nuevamente si sus necesidades no han sido satisfechas.
Juan Carr
Por ejemplo, cuando una persona que llama reporta que se ha perdido un niño, la Red refiere a esta persona a la oficina local de Niños Perdidos. Cuando es el padre de un niño con problemas auditivos se lo refiere a FANDA (una fundación dedicada a ayudar a estas personas). Cuando el que llama es un paciente con SIDA, mandan a esta persona a La Posada, una clínica para pacientes con SIDA.
Verónica Viel, Directora de Ashoka en Argentina dice que "lo que fue y es brillante de la idea de Juan es el haber creado una red solidaria que es prácticamente virtual, no en el sentido que se le da a esta palabra en Internet, sino en el sentido en que no posee ningún tipo de estructura, no son una organización registrada, no tienen un presupuesto, no tienen jerarquías, ni oficinas. Es sumamente eficiente, y conecta a las personas con necesidades con aquellos que pueden ayudar".
Por ejemplo si uno llama para donar una silla de ruedas, la Red Solidaria no enviará a alguien a buscar la silla, si ni siquiera tienen lugar para guardarla. Lo que harán será conectar a esta persona con una organización que necesite la silla de ruedas, o con una persona que la necesite.
El inicio de la Red Solidaria, con su peculiar estructura virtual, debe mucho al cansancio colectivo con los enfoques tradicionales. En América Latina, muchos de los programas (especialmente los del gobierno) tienen poca credibilidad debido a la corrupción burocrática y el dispendio de fondos. Muchas veces en la luchas por el poder, la misión original de estas organizaciones de pierde.
Por esta razón, la Red protege celosamente su reputación de honestidad y transparencia. Nunca ha aceptado ningún tipo de fondos por si misma. Lo único que hace la organización es conseguir fondos para otras organizaciones, como por ejemplo aquellas que buscan donantes de órganos. Los fondos o donaciones nunca van a la Red sino directamente a las personas que lo necesitan.
Según Quellet; "el día que pidamos algo para nosotros estaremos perdidos".
El modelo tiene otra virtud; es fácilmente replicable. Lo que se necesita es solamente un numero de teléfono y algunos voluntarios que puedan comprometerse. Ya existen 19 sucursales en toda la Argentina, y la idea de Juan es poder replicarla en todo el mundo.
La palabra clave es "copiar". Nadie tiene que pedir permiso para comenzar una red solidaria, no es mas que una idea, un modelo, una forma de ayudar. Pertenece a todos.
En Argentina los resultados de la Red han sido muy claros, ha hecho posible que se diera a conocer una fuerza solidaria anteriormente desconocida. Según Carr; "No sabíamos cuando empezamos que íbamos a recibir tanta solidaridad", "cuando pedimos un donador de sangre, obtenemos cincuenta donadores, pedimos una silla de ruedas, y logramos obtener diez, es impresionante. Estamos superados todo el tiempo por estos actos solidarios".
Construyendo un Puente Humanitario
La Red muchas veces funciona de manera oportunista, trata de conectar a la persona necesitada con la que puede ayudar. Un excelente ejemplo de esto es su programa de ayuda a las personas con cáncer.
A través de el trabajan con pacientes con cáncer, los miembros de la Red Solidaria han descubierto que cuando un paciente muere muchas de esas drogas pueden ser utilizadas por otros pacientes que no tienen el dinero para acceder a ellas. Uno de sus programas trata de unir a la familia que ha perdido a su ser querido con la familia necesitada.
Los beneficios de esta relación son mutuos. Por un lado, alguien que esta peleando por su vida recibe los medicamentos que necesita y por otro lado, las familias logran transformar su dolor en algo positivo. Conectando a las dos partes se logra ayudar a todos, como es normal en todos los esfuerzos solidarios.
Juan Carr
Un ejemplo de cuan eficiente puede ser esta organización de 35 voluntarios es la manera en que manejó la ayuda durante las inundaciones en el campo argentino algunos años atrás. En siete días la Red movilizo a numerosas organizaciones y voluntarios para enviar pertrechos, ropa y comida para 200.000 victimas de las inundaciones. Construyeron un puente humanitario entre los centros urbanos y las zonas afectadas.
Una de las empresas de transporte mas grandes del país brindó los camiones necesarios para transportar los pertrechos. La Iglesia Católica, a través de Caritas recibió y garantizó una distribución justa de las donaciones.
A pesar de ser una fuente catalizadora de esfuerzos, los voluntarios de la Red Solidaria no tocaron ni una sola lata de comida, colchón y ropa. Lo que hicieron fue tirar una idea, unir en un solo esfuerzo a varias organizaciones.
Combinando lo Ordinario con lo Extraordinario
Hay muchas razones que explican el éxito de esta poco convencional Red. Una de ellas es su fundador. La fuerza de Juan Carr ha servido como un detonador que hace que la Red funcione.
Veterinario de formación, y profesor de biología en colegios secundarios, Juan Carr combina lo ordinario y extraordinario en una sola persona. Por un lado, es un dedicado padre de familia que tiene 4 hijos. Prefiere estar en casa con su familia, tomar una cerveza (o maté) con sus amigos, jugar al fútbol dos veces por semana o dormir la siesta a la tarde (el dice que es un vago!!!!).
Juan Carr disfruta de su bebida más preferida
Por otro lado, esta totalmente comprometido con sus sueño y tiene una capacidad admirable para el pensar creativamente y trabajar duro. Carr tiene todas las características de un emprendedor social. Según Viel; "es muy creativo, un emprendedor natural, un obsesivo: esta permanentemente buscando la forma para lograr lo que quiere hacer", "cuando se enfrenta a problemas difíciles siempre encuentra soluciones creativas".
Carr es el único hijo de un padre que dejo su hogar cuando su hijo tenia solo 2 años. Le agradece a los Boys Scouts por haberle dado una visión del mundo en donde el servicio comunitario esta en el centro de la escena. En la universidad, organizó un programa para dar refugio a los "sin techo".
La fuerza de Juan Carr esta en su misión dice Santiago Gowland, Director de Relaciones Institucionales de Unilever en Argentina. Unilever apoya un programa de servicio comunitario diseñado por Carr. Según Gowland "Juan Carr cree profundamente en la cultura de la solidaridad".
"Cree que es un aparte inherente a todo ser humano, y que todos debemos desarrollar, el es consistente con lo que hace y lo que dice."
Carr está permanentemente a la búsqueda del talento humano, y por sobre todo el compromiso. Según Carr; "si queremos construir una Red Solidaria debemos estar permanentemente a la búsqueda de personas con cualidades y compromiso... nunca negociaremos con una persona que tenga talento y compromiso por un cheque de mil millones. Una persona que tiene un compromiso con su comunidad obtiene muchas más cosas, y el final de todo obtiene su cheque de mil millones".
La Red también se beneficia de la capacidad intuitiva de Juan Carr para movilizar recursos dentro de la comunidad y alcanzarlos a través de los medios de comunicación. El ha comprendido que se debe trabajar con los medios para lograr esfuerzos solidarios.
Carr se ha convertido en un experto en hacer noticias de la necesidad; un refugio sin sabanas, se necesita un donante de sangre en un hospital, un voluntario para visitar a gente mayor, un niño perdido. Gracias a los esfuerzos de la red, y el charme de Juan Carr, los dos diarios más importantes de Argentina publican semanalmente secciones especiales sobre solidaridad; gente que hace voluntariado, organizaciones que trabajan en la comunidad, personas necesitadas. Uno de los diarios tiene una sección de clasificados en donde las organizaciones pueden hacer publicar sus pedidos.
Para Carr; "lo que nos impresiona es que junto a los medios de comunicación podemos salvar vidas, no sabíamos que un micrófono o una pantalla de televisión podía salvar personas. La mayoría d los comunicadores son muy sensibles, y están teniendo un rol sumamente importante para crear una cultura de la solidaridad".
Con el objetivo de ampliar esta cultura de la solidaridad la Red Solidaria ha comenzado a desarrollar programas educativos. Uno de ellos trata de informar a los profesionales sobre los problemas que enfrenta la sociedad, y como pueden utilizar sus capacidades para ayudar.
Como le gusta decir a Carr; "Si un mente brillante de Wall Street puede hacer que una tasa de interés baje un 3%, porque no usar a alguien con ese talento para disminuir la tasa de desnutrición al 1%.
Juan Carr
Otro de los programas entrena a las gente a convertirse en lideres comunitarios para poder resolver problemas. Que hacer en caso de enterarse que existe violencia domestica en alguna familia, que hacer cuando el seguro medico no cubre los medicamentes básicos, que hacer cuando alguien esta sin un techo, que hacer cuando se pierde un niño. La meta es que 1 de cada 1000 argentinos sepa que "hacer" de acá a 5 años.
En esencia, la Red Solidaria es una fuente mas que eficiente de ideas e información. No recolecta ropa usada, recolecta información. No distribuye latas con vegetales, distribuye información.
Los miembros de la Red Solidaria son expertos en comunicación. Una forma de medir el éxito de la Red en comunicar las necesidades y construir una cultura de la solidaridad es ver tipo de llamadas que recibía y las que recibe. Inicialmente el 90% de las llamadas eran para pedir asistencia. Hoy en día el 70% de las llamadas es para ofrecer ayuda. La Red puede ser virtual pero los resultados son reales.
"Quiere Salvarýa la Ultima Persona que Llamó"
El poder de la Red Solidaria es su simplicidad: si se le da a la gente la información para ayudar a otro, lo harán.
Como un virus informático, el enfoque caótico, flexible y no jerárquico de la Red la hace sumamente adaptable a diferentes ambientes y fácilmente replicable. Esto es lo que Juan Carr quiere ver: copias de la
Red en todo el mundo.
Sugiere que "me quedan 30 o 40 años de vida como mucho, quiero salvar la vida de la ultima persona que me llame pidiendo ayuda. Y de esta manera podré dejar detrás de mi una cultura de la solidaridad....quiero transformar la realidad porque es muy complicada".
Carr todavía tiene una largo camino para andar, y cambiar la realidad es un tema sumamente importante que no lo detiene. Le gustan los retos, y sorprender a las personas con algo posible. Por ejemplo, un tiempo atrás organizó que desde una parroquia católica y una organización judía, los niños pobres de la argentina enviaran su apoyo moral (dibujos) a refugiados musulmanes a 14.000 Km. de distancia en Kosovo.
Son estos actos de solidaridad entre desconocidos, que vienen de diferentes tradiciones religiosas o de sectores sociales diferentes lo que apasiona a Juan Carr. Dan razón a su idea de que el mundo esta lleno de extraños que quieren ayudarse mutuamente.
Solo tienen que estar conectados.
Necesidades:
Carr esta buscando por lo menos una persona en cada país del mundo que quiera copiar el modelo de la Red Solidaria. Debido el espíritu espontáneo de su organización, Carr sugiere que solo se necesita de una o dos personas para comenzar una red. "Cuando tienes un problema, danos unas llamada."
Contacto:
Red Solidaria
Argentina
Teléfono: 54-11-4761-7994
Correo electrónico:
www.redsolidaria.org.ar
Kevin Carrel Footer es periodista y se encuentra radicado en Buenos Aires, Argentina.
Cualquier comentario será bienvenido;
Kevin_footer_responses@hotmail.com
Traducción: Gastón Wright
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